Carta a Juana

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Carta de Francisco Pérez Carballo, á súa muller Juana Capdevielle. El foi fusilado o 25 de  agosto. Era o gobernador civil da Coruña. Ela foi asasiñada días despois”

Juana:

Has sido lo más hermoso de mi vida.

Donde esté y mientras pueda pensar, pensaré en ti. Será como si estemos juntos.

Beso tu anillo una vez cada día.

Te quiero

Paco

Para Juana Capdevielle, mi querida esposa.

Viernes, 24 de julio 1936, cinco de la madrugada.

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Carta a tres camaradas

tomas lopez de la torre

Tomás López da Torre, era avogado, membro do PSOE e alcalde de Betanzos polo Frente Popular. Escribe tres días antes da morte ós seus amigos.

Cárcel de La Coruña a 27 de Septiembre 1936

A cualquiera de los camaradas, Beade, Quintanilla o Santamaría.

Queridos amigos y camaradas: os dirijo estas líneas momentos antes de morir. Lo hago en primer lugar para deciros que cumplí, en todo momento, con los deberes de un buen militante y espero seguir haciéndolo ante el pelotón que me fusile, convencido de que no fui juzgado sino asesinado.

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Manuel Fernández López, Carta a súa irmá

Manuel Fernández López nace na Coruña, e fusílano na mesma cidade o 11 de xullo de 1937. Era médico e inspector municipal de Hixiene, envía esta carta a súa irmá Maruja.

“Marujita: estás muy lejos de mí, en este último día de mi vida. ¡Que feliz eres tú y Luis! ¡Ojalá os dure esa felicidad muchos años! Ya sé que al marcharte has venido a decirme adiós, cosa que no pudiste hacer y que yo sentí mucho, pero en esta carta, en la que quisiera ser muy extenso, pero me es imposible pues tengo que escribiros a todos, quisiera demostrarte mi gran sentimiento por no haberte dado un fuerte abrazo de despedida. ¡Triste signo ha sido el mío! Pero qué le vamos a hacer. El destino de las personas está señalado y éste es el mío.

A Luis le mando un fuerte abrazo, igual a Rafael, Estela. El tío Luis y la tía María y a todos os pido que en lo que podáis miréis por Fina y por mis hijos los cuales quedan en el mayor de los desamparos.

Bueno, Marujita, con esto doy por terminada esta despedida mandándote un fuerte abrazo de este tu buen hermano.”

Manolo / La Coruña a 11-VII-1937

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Triste e desacougante carta de José Miñones ós seus fillos

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“Esta fotografía de mis hijitos, me acompañó en mis momentos de amargura. Sobre ella he llorado. La besé mil veces. Conservarla. Me quedo con otra igual, de tamaño más chico, y con la de Maruxiña, que me acompañarán en la muerte.
Aún ahora, al devolver esta foto, os doy, hijos míos, el beso de despedida. Cuando lleguéis a mayores comprenderéis que desgraciado me considero en estos instantes, en que para no turbar vuestra alegría de niños inocentes, tengo que daros el último adiós, sin poder estrechar vuestros cuerpecitos contra mi corazón.”

28 de Octubre de 1936. Prisión Provincial. La Coruña

José ( Pepe)  Miñones,  diputado nacional por Unión Republicana, foi fusilado en  A Coruña o día 2 de Dicembre de 1936

Fonte. Luís Lamela

José Miñones Bernárdez (Pepe Miñones), carta á nai da súa muller.

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Prisión Provincial de La Coruña, 6, Octubre,1936

Queridísima Mamá:  tu carta de hoy me produce esa alegría natural de todas las cosas que proceden de los seres queridos, pero al mismo tiempo ese sentimiento de pena que da siempre, cuando se tiene el ánimo angustiado, todo aquello que viene a renovar los recuerdos que nos son más gratos. Me pasa esto mismo con las visitas de Maruja y de Papá: si no viniesen no sé lo que sería de mí; pero vienen, y, sin querer, quedo triste y más atormentado. Me pasa, también, con las fotografías de mis hijitos y de mi mujer: quiero verlas y besarlos a todas horas; pero cuando las veo y las beso, me acongojo más.

He meditado muchas veces si es que soy tan egoísta, que todo esto lo sufro por mí. Creo que no. Casi estoy seguro de que sufro y padezco por lo que los demás pueden sufrir y padecer por mí. Si yo estuviese seguro de que mi mujer –tu hija, que es, entre todas las mujeres de este Mundo, la mejor- no tendría penas, y de que era feliz, mi sentimiento se reduciría completamente. Padezco por ella, porque me parece que trabajé demasiado, me ocupé quizás más de lo debido de cuantos acudieron o precisaron de mí, y por esa esclavitud de mi propia vida, no di a la de Maruja, ni la alegría, ni la felicidad que merecía por todos conceptos. Ella, en este drama, es la víctima mayor.

No te apenes por mis agravios a Dios. Si reviso mi conciencia, te digo, en verdad, que nada hubiera consentido de cuanto han podido significar persecuciones contra la Iglesia, ni contra nadie. Más bien las hubiera evitado, con toda la medida de mis fuerzas, y así lo procuré en más de una ocasión. Bueno, perfecto no hay nadie en el Mundo; y si el pedir perdón por todas las culpas es un sentimiento que acerca a la Misericordia, yo ese perdón lo pido, con toda el alma, a cuantos crean que tienen ofensas mías, y ojalá, si algún mal hice en esta vida, se me perdone a mí, con igual intensidad.

No acongojes tu alma por lo que yo pueda pensar, pues nada me separó de mi religión-que es la tuya- ni de mi creencia de Dios.

Con relación a la causa de mi situación actual, por El puedo jurar que jamás he tenido sentimientos de mal hombre, ni sentimientos de mal español. Si la fatalidad se pone en mi camino, yo la recibo con los brazos abiertos, y con resignación.

No quisiera ni un odio, ni un agravio tras de mí. Te aseguro que a mis enemigos mayores, les dedico, también, gran parte del día, mi pensamiento y mi perdón.

Si a vosotros-los que constituís el núcleo más cercano de mis cariños- os produjo algún daño o algún dolor, en alguna ocasión, mi carácter un poco extraño, perdonadme también. El cansancio, la fatiga del trabajo, quizás mi propio modo de ser, hizo que yo no llevase a casa, muchas veces la alegría que se debe a los demás.

Tus medallas me acompañan, y también me acompaña el pensamiento en Dios. Ten, por todos estos motivos, la más completa tranquilidad. De hoy, y de siempre, Mamá.

Y ahora a no sufrir nadie por mí, que es así como, en cualquier parte donde yo esté, se sentiría mi alma feliz.

Os besa y abraza a todos, y no os olvidará nunca,

tu hijo Pepe.

 

José Miñones, (Corcubión, 21-5-1900 / A Coruña, 2-12-1936) Avogado. Profesor mercantil. Deputado nas Cortes por Unión Republicana.  Fusilado na Coruña o 2 de Decembro de 1936)

Estas cartas foron recopiladas polo investigador Luís Lamela e algunhas de este republicano foron publicadas no libro de Alonso Montero Cartas de republicanos galegos condeados a morte.

Derradeira carta de José Gómez Gayoso

José Gómez Gayoso, era o secretario xeral  del PCE en Galicia, foi executado a garrote vil no carcere da Coruña no ano 1948. Escribe esta derradeira carta á súa muller.

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6 de septiembre de 1948

Querida Concha:

Hoy, después de cinco años, te escribo. Por cierto que en situación poco envidiable. Lo hago con un esfuerzo sobrehumano, pues tengo las manos deshechas. Llevo en España cuatro años y medio, los mejores de mi vida. Desde que la dirección del Partido me concedió el honor de venir a luchar al interior, mi mayor anhelo era ver llegado el momento en que pisara tierra española. En estos cuatro años y medio hice todo lo que a mi alcance estaba por cumplir con mis deberes de comunista. Los dos últimos años he dirigido la organización de Galicia. En este puesto he caído el 11 de julio en La Coruña.

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Arturo Meirás Martínez, carta á nai e irmáns

bastiaguerio 2

Arturo Meirás nacera no barrio da Silva de Arriba( A Coruña) 1912 , o seu corpo apareceu na praia de Bastiagueiro ( Oleiros) o  3 de Decembro de 936).

Era Fontaneiro e boxeador. Pertencía ás  Xuventudes Libertarias e á CNT.

2-11-1936

Á nai (e irmáns).

Mamá, perdona [a tu] hijo los disgustos que [te] pude dar, pero ya ves [que], los adoradores de Cristo hacen todos los días, manchando sus manos en sangre inocente. Hermanos, ahí estais para mirar por nuestra madre y os pido que le deis consuelo en su vejez.

Adiós, Mamá, Adiós, hermanos. Adiós Luis, Pepe y Fina, Pepiña, Emilio. Adiós todos.

                                                                          Arturo Meirás

¡Vengarme!