Laio de Andrés García Ferreiro

Tremendo queixume dun preso detido e condeado a pena de morte, onde pide axuda e compasión.

1 andres garcia ferreiro suplica ayuda

2 andres garcia ferreiro reclama que está enfermo

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Teatro no cárcere

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“A destacar el éxito-éxito-éxito del sábado con “La pereza” de Ricardo Taselnik, genial interpretación de Rafael Bárez, en el papel que, en teatro, había interpretado Fernando F. Gómez, cuando el resto de la compañía estaba toda desanimada: creía que no iba a gustar y fue nuestro mayor éxito hasta la fecha.

En el reparto figuraban también: Ángel Cortizas, Isidoro (¿Manteca Ramos?), J.M. (¿Juan Mª Castro Paz?), Rafael Pillado y yo mismo”

Jose Torregrosa, preso no 1972

https://josetorregrosa.wordpress.com/2012/08/12/cartas-desde-mi-celda-20/

José Miñones Bernárdez (Pepe Miñones), carta á nai da súa muller.

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Prisión Provincial de La Coruña, 6, Octubre,1936

Queridísima Mamá:  tu carta de hoy me produce esa alegría natural de todas las cosas que proceden de los seres queridos, pero al mismo tiempo ese sentimiento de pena que da siempre, cuando se tiene el ánimo angustiado, todo aquello que viene a renovar los recuerdos que nos son más gratos. Me pasa esto mismo con las visitas de Maruja y de Papá: si no viniesen no sé lo que sería de mí; pero vienen, y, sin querer, quedo triste y más atormentado. Me pasa, también, con las fotografías de mis hijitos y de mi mujer: quiero verlas y besarlos a todas horas; pero cuando las veo y las beso, me acongojo más.

He meditado muchas veces si es que soy tan egoísta, que todo esto lo sufro por mí. Creo que no. Casi estoy seguro de que sufro y padezco por lo que los demás pueden sufrir y padecer por mí. Si yo estuviese seguro de que mi mujer –tu hija, que es, entre todas las mujeres de este Mundo, la mejor- no tendría penas, y de que era feliz, mi sentimiento se reduciría completamente. Padezco por ella, porque me parece que trabajé demasiado, me ocupé quizás más de lo debido de cuantos acudieron o precisaron de mí, y por esa esclavitud de mi propia vida, no di a la de Maruja, ni la alegría, ni la felicidad que merecía por todos conceptos. Ella, en este drama, es la víctima mayor.

No te apenes por mis agravios a Dios. Si reviso mi conciencia, te digo, en verdad, que nada hubiera consentido de cuanto han podido significar persecuciones contra la Iglesia, ni contra nadie. Más bien las hubiera evitado, con toda la medida de mis fuerzas, y así lo procuré en más de una ocasión. Bueno, perfecto no hay nadie en el Mundo; y si el pedir perdón por todas las culpas es un sentimiento que acerca a la Misericordia, yo ese perdón lo pido, con toda el alma, a cuantos crean que tienen ofensas mías, y ojalá, si algún mal hice en esta vida, se me perdone a mí, con igual intensidad.

No acongojes tu alma por lo que yo pueda pensar, pues nada me separó de mi religión-que es la tuya- ni de mi creencia de Dios.

Con relación a la causa de mi situación actual, por El puedo jurar que jamás he tenido sentimientos de mal hombre, ni sentimientos de mal español. Si la fatalidad se pone en mi camino, yo la recibo con los brazos abiertos, y con resignación.

No quisiera ni un odio, ni un agravio tras de mí. Te aseguro que a mis enemigos mayores, les dedico, también, gran parte del día, mi pensamiento y mi perdón.

Si a vosotros-los que constituís el núcleo más cercano de mis cariños- os produjo algún daño o algún dolor, en alguna ocasión, mi carácter un poco extraño, perdonadme también. El cansancio, la fatiga del trabajo, quizás mi propio modo de ser, hizo que yo no llevase a casa, muchas veces la alegría que se debe a los demás.

Tus medallas me acompañan, y también me acompaña el pensamiento en Dios. Ten, por todos estos motivos, la más completa tranquilidad. De hoy, y de siempre, Mamá.

Y ahora a no sufrir nadie por mí, que es así como, en cualquier parte donde yo esté, se sentiría mi alma feliz.

Os besa y abraza a todos, y no os olvidará nunca,

tu hijo Pepe.

 

José Miñones, (Corcubión, 21-5-1900 / A Coruña, 2-12-1936) Avogado. Profesor mercantil. Deputado nas Cortes por Unión Republicana.  Fusilado na Coruña o 2 de Decembro de 1936)

Estas cartas foron recopiladas polo investigador Luís Lamela e algunhas de este republicano foron publicadas no libro de Alonso Montero Cartas de republicanos galegos condeados a morte.

A Comuna

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Se constituyó, desde los primeros días, la “Comuna”, en la que participábamos todos. Fue un primer paso para ir organizando nuestro funcionamiento interno como colectivo de presos políticos. En ella, se abrió un economato, para administrar todos los alimentos que llegaban de las familias o de los amigos. A nadie se le preguntaba por lo que aportaba: se trataba de una despensa comunitaria.
Solamente se señalaba el tipo de alimentos que abundaban y los que escaseaban. Al frente de las tareas de intendencia, se situó a varios compañeros, encargados únicamente de tener todo al día. En tanto estuvieron en la prisión, fueron responsables Manuel Pillado y José Loureiro Lugrís. Creo que alguno más. Como pinche de cocina, allá se las apañaba José Torregrosa, para desesperación de Loureiro.
Poco a poco, se fue ordenando la vida diaria. Convenía llenarla de actividades que contribuyeran a la formación física e intelectual y que evitaran, en lo posible, el desánimo.
Teníamos asignadas tareas individuales, fundamentalmente la limpieza de las celdas; luego estaba la cuestión de la higiene personal: siempre intentamos orientar a que los políticos, al menos, presentásemos siempre un aspecto pulcro, lo cual ayuda a mantener la autoestima y, por tanto, la moral de cada uno: siempre cabe la posibilidad de caer en la depresión, en cierto abandono de los hábitos en el vestir y la limpieza.

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Comida

COMIDA

“A comida era moi ruiña e sobrevivíamos gracias á aportación dos familiares, os presos comúns tiñan unha situción moi calamitosa, sempre lles axudabamos”

Xosé María Loureiro Fernández, preso no 1972

De: BLANCO CARBALLO, Antonio e BUSTABAD HERMIDA, Lorena: Biografías obreiras de Ferrol (vol II). Fundación 10 de Marzo, Compostela, 2011.

Compañeiros e actividades

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“Había un asturiano, un tal Antonio Iglesias, fillo de mineros, que estudiara cos xesuitas. Organizou clases de cultura xeral para os compañeiros.

Tamén coincidín cos catedráticos José Sánchez e Luís Echeverría, que se adicaba coma Iglesias a ensinar. Había presos de alto nivel cultural, profesionais de variadas disciplinas.

Os presos políticos eramos comunistas, ou republicanos, ou anarquistas, – eran os que máis abundaban-.Noutras galerías tamén había presos comúns.

Facíamos traballos de artesanía: estuches, marcos para cadros, flores; alí deprendín algo de boxeo, pelota vasca, xadrez. Connosco estaban uns ingleses que disque os procesaran por tragueren nun barco armas para a República. Eles, como podían pasar dun patio a outro, viñan estudiar español a onde estabamos nós. Eu queria practicar, pola miña parte, o inglés, e un día fíxenlle unha seña a un deles, un xeito de saudo. O chegar á galería mandáronnos formar e o inglés sinaloume. Expliqueilles, pero nada. O xefe dos gardas castigoume a limpar todos os días a galería completa e a valdeirar o pozo da enfermería. Negueime e deume un bofetón. Eu arrepúxeme, funme a él pero arredouse a tempo. Mandoume tres meses ó calabozo incomunicado. Eu gañei a confianza dos meus compañeiros”

Francisco Rey Balbís “Moncho” preso no cárcere de A Coruña desde o ano 1941 ta o 1945

en Xosé Neira Vilas Guerrilleiros.  Ediciós do Castro. 1991

Ping Pong

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“En el apartado deportivo, también contamos con el ping-pong. Las mesas que teníamos para comer, unidas por sus cabezas, nos permitían configurar un campo de operaciones. Pese a las irregularidades de su superficie, nos dotaba de un nuevo juego. La red que dividía el campo la improvisamos cosiendo varias bolsas de cebollas, tensadas con cuerdas y unos soportes. Tras pedir a casa las raquetas, celebramos, durante meses, competiciones diversas. Reconozco que fue ahí donde aprendí un poco de ese deporte”.

De: PILLADO, Rafael : “Latidos de Vida y de Conciencia” Ed. Fuxo Buxan, Ferrol, 2012