Axuda externa ós presos

Conta Luís  Costa, preso dende o ano 36 ano cárcere da Coruña, as dificultades para ter axuda de fóra e cómo agradecía  a solidariedade externa. A maioria dos reclusos tiñan unha familia con dificultades económicas e moitos deles estaban tamén en prisión .

“De volta á celda atopei un cesto ó meu nome cunha magnífica centola, un cocido, tabaco e mistos. Aquilo era meu. Por ve primiera recibía algo como os outros preso e viña dalguén que non coñecía. Canta grandeza hai nestas pequeñas cousas .

Dos meu nunca recibirá nada. Eu sempre dicía que estaba moi ben e que recibía de todo. Que ía pedir se o meu pai levaba un ano no cárcere, os meus catro irmáns, eran meniños, o meu abó tiña oitenta anos e a miña probre nai non sabía como mantelos a  todos. Os días de comunicación  ía de Vilaxoan a Cambados a pé e descalza, dez kilómetros de ida e dez de volta. Con canta impaciencia o meu pai esperaría…. “

Poesía no cárcere: “Fantasía”

Enrique Pérez Martínez, 19 anos, poeta, cego. Escribe este poema mentras estaba preso no cárcere da Coruña esperando a pena de morte que foi conmutada pola de cadea perpetua. (Texto descuberto polo investigador Luís Lamela)

Coruña-Cárcel. Verano de 1939

“Fantasía”

¿Por qué me has dejado solo?

Hoy mi norte miserable

es una lucha que se cansa

y tú, madre, ¡no lo sabes!

¡Pobre mi pálida frente

que gime, que se deshace

bajo una muerte de plomo!

Y tú, madre, ¡no lo sabes!

Seguir lendo

Chegan presos andaluces

“Chegou outra remesa de compañeiros andaluces. Eran cerca de douscentos e viñan con roupas liviáns, macilentos, cheos de frío e de fame; a maior parte morreron de avitaminosis; lonxe da sús terra foron morrendo pouco a pouco, de frío, de fame e de nostalgia.”

Xerardo Díaz Fernández, preso no cárcere da Coruña nos anos 1938 e 1939, e autor do libro A crueldade inútil.1985. Edicións do Castro. Sada.

 

Única presa política no cárcere na Coruña

María Ángeles Rivera Torres “Gelines” sindicalista de Pysbe, foi condeada a seis meses de prisión “por agredir con un bolso a la policía”,  foi levada ó cárcere da Coruña, tamén Aneiros e os demais,  por propaganda ilegal…. Era o ano 1968, e  foron caendo todos.

 “No cárcere estaba soa porque era a única presa política” pero sentíuse moi arropada, polos compañeiros, pola familia e polas traballadoras de PYSBE que cada semana iban visitalles e leváranlle comida, paquetes e incluso “un colchón mercado por elas

BLANCO CARBALLO, Antonio e BUSTABAD HERMIDA, Lorena: Biografías obreiras de Ferrol (vol II). Fundación 10 de Marzo, Compostela, 2011.

Carta de José Miñones á súa sogra

Prisión Provincial de La Coruña,6, Octubre,1936

Queridísima Mamá: tu carta  de hoy me produce esa alegría natural de todas las cosas que proceden de los seres queridos, pero al mismo tiempo ese sentimiento de pena que da siempre, cuando se tiene el ánimo angustiado, todo aquello que viene a renovar los recuerdos que nos son más gratos. Me pasa esto mismo con las visitas de Maruja y de Papá: si no viniesen, no sé lo que sería de mí; pero vienen, ¡ sin querer, quedo triste y más atormentado. Me pasa, también, con las fotografías de mis hijitos y de mi mujer: quiero verlas y besarlos a todas horas; pero cuando las veo y las beso, me acongojo más. He meditado muchas veces si es que soy tan egoísta, que todo esto lo sufro por mí. Creo que no. Casi estoy seguro de que sufro y padezco por lo que los demás pueden sufrir y padecer por mí. Si yo estuviese seguro de que mi mujer –tu hija- que es, entre todas las mujeres de este Mundo, la mejor no tendría penas, y de que era feliz, mi sentimiento se reduciría completamente. Padezco por ella, porque me parece que trabajé demasiado, me ocupé quizás más de lo debido de cuantos acudieron o precisaron de mí, y por esa esclavitud de mi propia vida, no di a la de Maruja, ni la alegría, ni la felicidad que merecía por todos conceptos. Ella, en este drama, es la víctima mayor.

No te apenes por mis agravios a Dios. Si reviso mi conciencia, te digo, en verdad, que nada hubiera consentido de cuanto han podido significar persecuciones contra la Iglesia, ni contra nadie. Más bien las hubiera evitado, con toda la medida de mis fuerzas, y así lo procuré en más de una ocasión.

Seguir lendo

As mulleres dos presos

Conta Hernán Quijano ( seudónimo de Luís Seoane) as tristes circunstancias polas que pasaron as mulleres dos presos da Coruñae a súa heroicidade.

“Y así, cientos y cientos. Las mujeres de los presos, cuando iban por las mañanas a la cárcel a llevarles la comida, recibían aterradas la noticia de que el preso había sido puesto en libertad la noche antes. Invariablemente el cadáver aparecía aquella misma mañana.

Las mujeres de La Coruña enloquecidas de desesperación decidieron oponerse a que aquellos crímenes continuasen. Temblando por la vida de sus padres, hijos o hermanos que cada noche podían ser asesinados, resolvieron a la desesperada no separarse ni de día ni de noche de las puertas de la prisión y, efectivamente, dispuestas a que las matasen allí antes que alejarse, constituyeron una guardia patética en torno a la cárcel.

Los centinelas las rechazaban a culatazos, y los guardias se las llevaban de allí a rastras, pero ellas resistían heroicamente en aquel lugar, y por cada una que se llevaban detenida o que caía desfallecida, diez más venían a sustituirla.

Aquella vela trágica de las mujeres en torno a la cárcel durante la madrugada para impedir que los falangistas siguieran sometiendo sus asesinatos, fue uno de los episodios más horrendos del terror. No hubo manera de arrancarles de allí. Y consiguieron que a lo menos durante unas noches los falangistas no se atrevieran a sacar de la cárcel a sus víctimas.

Pero poco después el terror tomaba nuevas formas y los asesinatos seguían cometiéndose merced a más complicados expedientes”.

Extraído de: Hernán QUIJANO (Seudónimo de Luis Seoane) Galicia Mártir – Episodios del terror blanco en las provincias gallegas. Ediciones Neos, Buenos Aires, circa 1949  

Esperando a condea a morte

si DSCF2515

Camilo de Dios foi preso en maio de 1949 e esperou  na cela dos condeados a morte.

“Na Coruña estiven ata setembro do 50. A vida no cárcere da Coruña era moi mala. Tivemos a sorte que estabamos condeados a morte e dábannos algo mellor de comer que aos outros. Dábannos unha racionciña mellor que aos outros. Os domingos dábannos un ovo frito con pataquiñas e iso xa era moito. Tiñan estipulado tres pesetas para cada preso,  para roupa, luz… Todos os gastos que ocasionaba no cárcere e comida, claro. O enfermo tiña sete e nós tiñamos a ración de enfermo. Pero pasábase moita fame e moito frío.”

Carta dun home honrado

Francisco Prego Campos

Á muller e ós fillos: 28-8- 1936

A quien deberéis reconocimiento eterno y cuando lo veáis, sea en donde sea, es a nuestro abogado defensor D. Manuel Casás Fernández. Este hombre merece que le beséis de arriba abajo, pues su bondad fue tal, su empeño y esfuerzo por salvarnos la vida fue de tal naturaleza que quisiera ser en estos instantes un relevantísimo poeta para cantarlos. ¡Gratitud imperecedera mía y vuestra hacia este ilustre hombre, hacia este amantísimo coruñés que hoy lIora con nosotros y vosotros esta tragedia sin nombre en los anales del derecho y de la justicia!

Igual recomendación te hago a ti y a nuestros hijos, con respecto a Carmen, la mujer de mi entrañable amigo Guzmán. Esta mujer la llevo a la tumba con sus hijos, contigo y los míos, grabados en lo íntimo de mi corazón.

No me olvido tampoco de nuestros hermanos Luis y Carmina, ni de Luisín, la nena y Mariví, pues con decirte que los considero como mi propia sangre, está dicho todo. A Pepe, Emilia y sus hijos, como a Victoria, los llevo también en mi corazón, y en el cielo, si es que entro, rezaré por todos vosotros, por ser buenos.

A  Elías, Isolina, Carmiña y hermana, les dices asimismo en esta hora suprema les tengo presentes.

A mis hermanos Elisa, Jenaro, Amparo y a sus hijos también les dices que les llevo en mi corazón. Que sean todos buenos…

(…) No gastes mucho dinero en lutos, pues aunque fueras de blanco o de cualquier color, para mí me basta con saber que lo llevas en el corazón.

  A Pancho le dices que mi último anhelo es de que sea buenísimo para ti; que esto se lo pido con mi corazón; que sea trabajador y estudie todo cuanto pueda, llegando incluso al sacrificio; que no se meta en política, por nadie ni por nada, pues, antes de hacerlo, que pase hambre primero. Dile también que, si siento perder la vida, es por dejaros para siempre a mamá y a la nena.

 Esta hijita es mi inmenso pesar pues son los ojos de mis ojos, la cara de mi cara, el cuerpo de mi cuerpo, en fin, la ilusión que tenía en vida. Dios dispuso que no pudiera ver feliz como yo deseaba. Pido en estos críticos instantes al Supremo Hacedor y a la Virgen de los dolores que les de sentido y si …

 (…) Obdulia mía de mi corazón, ¡qué intensamente, qué rapidísimamente pasan por mi imaginación nuestros instantes felices! ¡Pobrecita! ¡Qué infortunada fuiste conmigo! Bien lo sabe Dios, Obdulia mía, que jamás pasó por mi imaginación que los inocentes pagarían con su vida igual que los culpables.

 Yo no me figuré que el cumplir con el deber se pagaba con la vida. Pero en fin, alma mía, ya es tarde para reflexiones y sí es momento para abrir eI corazón.

Yo te pido de rodillas perdón, por cualesquiera sinsabor (…) También a los dos hijitos se lo pido con toda mi alma y que mi memoria no los sonroje, pues mi muerte no es por causa de afrenta alguna, sino por el producto de delaciones, malas pasiones, envidias y odios hacia su padre que tuvo el infortunio de ser bueno, el deseo de servir a todo el mundo, el de cumplir con su deber y el de ser recompensado y pagado a última hora con el tributo de su vida. (…) Rogaré en el último suspiro por vosotros para que Dios os dé sentido, que os recompense de esta desdicha inmensa que sufrió, con todas las felicidades de que sois dignos y acreedores. Que os conserve siempre el buen sentido y honradez y os otorgue toda la suerte que merecéis para poder llevar siempre un pedazo de pan a la boca y vivir con dignidad.

 (…) ¡No sabes, Obdulita de mi alma, el esfuerzo sobrehumano que tengo y tuve que hacer para escribir a todos, y a ti y a los hijos principalmente! ¡Es algo que me asombra! Pero hubo que hacerlo.

Hoy 30 de 1936 viniste a verme a las 7 y media. Muchas espenanzas me diste, pero yo, desde el mediodía, sabía que mi suerte estaba decidida por un cambio de detenidos, pues Taboada, que estaba con Maseda, lo cambiaron para la celda de Manolo.

 A las ocho de la noche supimos que Manolo y Taboada eran indultados y que nosotros seis no.

A las 2 y 30 de la madrugada nos levantaron y el resto ya lo sabes. ¡Para que explicarte la tragedia!

Muchísimos besos y abrazos y perdón, perdón y perdón a todos!

Luis y Carmiña, mamá, Pancho, la Nena, mis sobrinitos,hermanos, a todos muchísimos besos hasta la eternidad…

Paco”

ALONSO MONTERO, X.: Cartas de republicanos gallegos condeados a morte (1936-1948) Ed. Xerais, 2009
Francisco Prego Campos era funcionario do concello da A Coruña e foi executado no campo da rata xunto co alcalde Suárez Ferrín,  Joaquín Martín Martinez, secretario do concello, o  diputado Manuel Guzmán, o secretario del gobierno civil Leovigildo Taboada,e os líderes do  PSOE, Maseda e Mazariegos,

 

Lectura da carta polo actor Xosé Martínez no acto celebrado en marzo de 2019 na casa museo Casares Quiroga de A Coruña dentro das actividades de “Habitar a palabra” organizado pola ARMH e “Memoria do cárcere”.