Carta a Maruxiña y a mis cuatro hijos

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Entrañable carta escrita por José Miñones Bernárdez  avogado e diputado a Cortes de Unión Republica

(Corcubión, 21-5-1900 / A Coruña, 2-12-1936) Avogado. Profesor mercantil. Deputado nas Cortes por Unión Republicana.

Noche del 30 de Noviembre, de 1936

Para Maruxiña y mis cuatro hijitos.

Ya ves, Maruxiña de mi alma. Esto se va a acabar. Desde que te escribí mi carta de despedida, se prolongó la agonía y el dolor todavía un mes. Ahora, reconcentrado mi pensamiento en ti y en nuestros hijitos, en la noche que voy a morir, nada tengo que agregar a mi carta anterior. Sólo pedir a nuestros hijitos, por tu mediación, que estudien mucho, y que te ayuden porque lo has de necesitar. Desde mañana, Maruxiña querida, te falto yo. Me tortura, neniña del alma, el penar si no te hice feliz. ¿Por qué había de ocuparme tanto de los demás, teniendo en mi casita toda la felicidad? La felicidad eras tú, mi santa, que eres un ejemplo de mujer. Yo no fui malo; pero debí pensar en que la política y todo nada significa, al lado de esa Fortuna que me había deparado Dios.

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Mortes por fame

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“Agrupan en celdas a los que tenían comida de fuera y suspenden para los demás los paquetes; no se da pan en mucho tiempo, se suministra para toda la población penal 200 kg de repollos y 15 kilos de huesos, con 5 kilos de chorizos, suministro total para todo el día y los comensales eramos más de mil en plantilla. Con esta alimentación empiezan a decaer los presos, se declara a avitaminosis y todos los días son sacados  dos o tres muertos , y algún día hasta cinco muertos o más”

Carta enviada nos anos cuarenta por José Queiruga Allegue, preso, a Xerardo Díaz Fernández, preso no cárcere da Coruña nos anos 1938 e 1939, e autor do libro A crueldade inútil.1985. Edicións do Castro. Sada.

Carta de José Humberto Baena ós seus pais antes da execución o 27 de setembro de 1975

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Jose Humberto Baena foi executado  xunto con  Ángel Otaegi Etxebarria, Juan Paredes Manot (Txiki), José Luis Sánchez-Bravo e Ramón García Sanz nun xuicio sumarísimo cheo de irregularidades e despois de obter confesión de culpabilide mediante torturas.O Réxime seguíu matando ata o último momento. 

O mundo enteiro volveuse contra estas mortes inxustas

Papá, mamá:

Me ejecutarán mañana de mañana.

Quiero daros ánimos. Pensad que yo muero pero que la vida sigue.

Recuerdo que en tu última visita, papá, me habías dicho que fuese valiente, como un buen gallego. Lo he sido, te lo aseguro. Cuando me fusilen mañana pediré que no me tapen los ojos, para ver la muerte de frente.

Siento tener que dejaros. Lo siento por vosotros que sois viejos y sé que me queréis mucho, como yo os quiero. No por mí. Pero tenéis que consolaros pensando que tenéis muchos hijos, que todo el pueblo es vuestro hijo, al menos yo así os lo pido.

¿Recordáis lo que dije en el juicio? Que mi muerte sea la última que dicte un tribunal militar. Ese era mi deseo. Pero tengo la seguridad de que habrá muchos más. ¡Mala suerte!

¡Cuánto siento morir sin poder daros ni siquiera mi último abrazo! Pero no os preocupéis, cada vez que abracéis a Fernando, el niño de Mary, o a Manolo haceros a la idea de que yo continúo en ellos.

Además, yo estaré siempre con vosotros, os lo aseguro.

Una semana más y cumpliría 25 años. Muero joven pero estoy contento y convencido.

Haced todo lo posible para llevarme a Vigo.

Como los nichos de la familia están ocupados, enterradme, si podéis, en el cementerio civil, al lado de la tumba de Ricardo Mella.

Nada más. Un abrazo muy fuerte, el último.

Adiós papá, adiós mamá.

Vuestro hijo:

José Humberto

 

Carta dun home honrado (2 continuación)

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Continuación da desgarradora carta de  Francisco Prego Campos á muller e ós  fillos, antes de ser asasiñado

“(…)Pero en fin, que te voy a contar si tú lo sabes también como yo. A quien deberéis reconocimiento eterno y cuando lo veáis, sea en donde sea, es a nuestro abogado defensor D. Manuel Casás Fernández. Este hombre merece que le beséis de arriba abajo, pues su bondad fue tal, su empeño y esfuerzo por salvarnos la vida fue de tal naturaleza que quisiera ser en estos instantes un relevantísimo poeta para cantarlos. ¡Gratitud imperecedera mía y vuestra hacia este ilustre hombre, hacia este amantísimo coruñés que hoy llora con nosotros y vosotros esta tragedia sin nombre en los anales del derecho y de la justicia!

Igual recomendación te hago a ti y a nuestros hijos, con respecto a Carmen, la mujer de mi entrañable amigo Guzmán. Esta mujer la llevo a la tumba, con sus hijos, contigo y los míos, grabados en lo íntimo de mi corazón. No me olvido tampoco de nuestros hermanos Luis y Carmina, ni de Luisín, la nena y Mariví, pues, con decirte que los considero como mi propia sangre, está dicho todo, A Pepe, Emilia y sus hijos, como a Victoria, los llevo también en mi corazón, y en el cielo, si es que entro, rezaré por todos vosotros, por ser buenos. A Elías, Isolina, Carmiña y hermana, les dices asimismo en esta hora suprema les tengo presentes. A mis hermanos Elisa, Jenaro, Amparo y a sus hijos también les dices que les llevo en mi corazón. Que sean todos buenos…

(…) No gastes mucho dinero en lutos, pues aunque fueras de blanco o de cualquier color, para mí me basta con saber que lo llevas en el corazón. A Pancho le dices que mi último anhelo es que sea buenísimo para ti; que esto se lo pido con mi corazón; que sea trabajador y estudie todo cuanto pueda, llegando incluso al sacrificio; que no se meta en política, por nadie ni por nada, pues, antes de hacerlo, que pase hambre primero. Dile también que, si siento perder la vida, es por dejaros para siempre a mamá y a la nena. Esta hijita es mi inmenso pesar pues son los ojos de mis ojos, la cara de mi cara, el cuerpo de mi cuerpo, en fin, la ilusión que tenía en vida. Dios dispuso que no pudiera ver feliz como yo deseaba. Pido en estos críticos instantes el Supremo Hacedor y a la Virgen de los dolores que les de sentido y si…

(…) Obdulia mía de mi corazón, qué intensamente, ¡qué rapidísimamente pasan por mi imaginación nuestros instantes felices! ¡Pobrecita! ¡Qué infortunada fuiste conmigo! Bien lo sabe Dios, Obdulia mía, que jamás pasó por mi imaginación que los inocentes pagarían con su vida igual que los culpables. Yo no me figuré que el cumplir con el deber se pagaba con la vida. Pero en fin alma mía, ya es tarde para reflexiones y sí es momento para abrir el corazón. Yo te pido de rodillas perdón, por cualesquiera sinsabor

(…)También a los dos hijitos se lo pido con toda mi alma y que mi memoria no los sonroje, pues mi muerte no es por causa de afrenta alguna, sino por el producto de delaciones, malas pasiones, envidias y odios hacia su padre que tuvo el infortunio de ser bueno, el deseo de servir a todo el mundo, el de cumplir con su deber y el de ser recompensado y pagado a última hora con el tributo de su vida.

(…) Rogaré en el último suspiro por vosotros para que Dios os dé sentido, que os recompense de esta desdicha inmensa que sufrió, con todas las felicidades de que sois dignos y acreedores. Que os conserve siempre el buen sentido y honradez y os otorgue toda a suerte que merecéis para poder llevar siempre un pedazo de pan a la boca y vivir con dignidad.

(…) ¡No sabes, Obdulita de mi alma, el esfuerzo sobrehumano que tengo y tuve que hacer para escribir a todos, y a ti y a los hijos principalmente! ¡Es algo que me asombra! Pero hubo que hacerlo.

A las 2 y 30 de la madrugada nos levantaron y el resto ya lo sabes.¡Para que explicarte la tragedia!

Muchísimos besos y abrazos y perdón, perdón y perdón a todos!

Luis y Carmiña, mamá, Pancho, la Nena, mis sobrinitos, hermanos, a todos muchísimos besos hasta la eternidad…                                                        

 Paco

Francisco Prego Campos era funcionario do concello da A Coruña e foi executado no campo da rata xunto co alcalde Suárez Ferrín,  Joaquín Martín Martinez, secretario do concello, o  diputado Manuel Guzmán, o secretario del gobierno civil Leovigildo Taboada,e os líderes do  PSOE, Maseda e Mazariegos,
                                               ALONSO MONTERO, X.: Cartas de republicanos gallegos condeados a morte (1936-1948) Ed. Xerais, 2009

Carta dun home honrado ( 1)

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 “En los días que te resten de vida no agradecerás nada, absolutamente nada, a todos aquellos que con vanas promesas quedaron en hacer lo que debieran hacer al llegar el instante supremo, y esto, como ves, llegó desgraciadamente y seguramente tú no las verías por ninguna parte. Pero no importa. Obdulia de mi alma, no te aflijas, pues, si los que me sentenciaron tienen conciencia e hijos, espero de la bondad divina que les remorderá hasta la quinta generación por lo menos.

Voy a morir con la frente erguida y tranquila conciencia, cual corresponde a un hombre honrado. La afrenta que estos hombres de honor tratan de echarme sobre mi honra y por rechazo a la de vosotros no entra ni puede entrar en nosotros, pues yo no traicioné a nadie ni cometí delito alguno, desde punto y hora que me limité a cumplir con mi deber, obedeciendo el Poder legalmente constituido; mientras que los que me sentenciaron jamás podrán decir esta suprema verdad”

Carta de Francisco Prego Campos, á súa muller antes de ser asesiñado

Francisco Prego Campos era funcionario do concello da A Coruña e foi executado no campo da rata xunto co alcalde Suárez Ferrín,  Joaquín Martín Martinez, secretario do concello, o  diputado Manuel Guzmán, o secretario del gobierno civil Leovigildo Taboada,e os líderes do  PSOE, Maseda e Mazariegos,
 ALONSO MONTERO, X.: Cartas de republicanos gallegos condeados a morte (1936-1948) Ed. Xerais, 2009

Carta de Manuel Rodríguez á familia

prison-bars-imageManolo Rodríguez era membro do P.C.  e abogado laboralista. Defendía a obreros e estudiantes nos anos de finais do Franquismo ; perseguido durante todo ese tempo e foi preso. Esta carta foi escrita o día 21 de marzo de 1972 desde o cárcere da Coruña.

“El san Benito tiene para mi mucho significado: era el santo del abuelo: de quien aprendí a ser justo, honrado y me infundió la obligación  de dedicarme a ayudar a los demás, sobre todo a los más necesitados. Si hoy viviera estaría seguramente aquí también (…)  el que yo esté en la cárcel por los motivos que estoy, no debe entristeceros, por el contrario (..) A mamá no le entristece mi encarcelamiento, porque conoce mejor que nadie la altura de miras de mis actuaciones, el desinterés, y, por qué no decirlo, la honradez de las mismas

de Antonio BLANCO CARBALLO:   Biografías obreras de Ferrol.                                                                Fundación 10 de marzo. Santiago 2012

Carta a mis nietos: El culto a la violencia

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Escrito de  Arturo Taracido Veira no que aboga polo pacifismo. Foi escrita nos últimos anos do franquismo e publicada na revista Almacén

El culto a la violencia

De unos años a esta parte, querido Heliodoro, se viene pregonando, como culminación y consagración de una práctica victoriosa, el culto a la violencia. Se arguyen en su favor —signo jubilar de estos tiempos— y se emplea como catapulta contra los contradictores potenciales o declarados, el argumento de que la violencia es también arma usual de los poderes constituídos.

No te dejes engañar. El culto a la violencia es uno de tantos pasos atrás que se marcan en los vaivenes humanos del camino de la civilización. Suponen en ella siempre un retroceso, cualquiera que sea el nombre glorioso que ostente como rótulo o el aparente bien que se le señale como fin.

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