Daniel Romero conta da vida na prisión cando ingresou por ser enlace da guerrilla.
“Estabamos todos nunha(cella).., pero surxíu o o tema de que había clases, quen queria aprender algo tiña a oportunidade de sair do medio de toda aquela xente e dedicarte a outra cousa, eu tiven a oportunidade e fixen un curso de contabilidade. E cando o rematei ofreceronme o posto de contable do economato. Ali tiven a oportunidade de andar semi libre pola cárcere.
Unha das cartas escritas por José Miñones antes de ser asasinado
Prisión Provincial de La Coruña, 6, Octubre,1936
Queridísima Mamá: tu carta de hoy me produce esa alegría natural de todas las cosas que proceden de los seres queridos, pero al mismo tiempo ese sentimiento de pena que da siempre, cuando se tiene el ánimo angustiado, todo aquello que viene a renovar los recuerdos que nos son más gratos. Me pasa esto mismo con las visitas de Maruja y de Papá: si no viniesen no sé lo que sería de mí; pero vienen, y, sin querer, quedo triste y más atormentado. Me pasa, también, con las fotografías de mis hijitos y de mi mujer: quiero verlas y besarlos a todas horas; pero cuando las veo y las beso, me acongojo más. He meditado muchas veces si es que soy tan egoísta, que todo esto lo sufro por mí. Creo que no. Casi estoy seguro de que sufro y padezco por lo que los demás pueden sufrir y padecer por mí. Si yo estuviese seguro de que mi mujer –tu hija, que es, entre todas las mujeres de este Mundo, la mejor- no tendría penas, y de que era feliz, mi sentimiento se reduciría completamente. Padezco por ella, porque me parece que trabajé demasiado, me ocupé quizás más de lo debido de cuantos acudieron o precisaron de mí, y por esa esclavitud de mi propia vida, no di a la de Maruja, ni la alegría, ni la felicidad que merecía por todos conceptos. Ella, en este drama, es la víctima mayor.
No te apenes por mis agravios a Dios. Si reviso mi conciencia, te digo, en verdad, que nada hubiera consentido de cuanto han podido significar persecuciones contra la Iglesia, ni contra nadie. Más bien las hubiera evitado, con toda la medida de mis fuerzas, y así lo procuré en más de una ocasión. Bueno, perfecto no hay nadie en el Mundo; y si el pedir perdón por todas las culpas es un sentimiento que acerca a la Misericordia, yo ese perdón lo pido, con toda el alma, a cuantos crean que tienen ofensas mías, y ojalá, si algún mal hice en esta vida, se me perdone a mí, con igual intensidad.
No acongojes tu alma por lo que yo pueda pensar, pues nada me separó de mi religión-que es la tuya- ni de mi creencia de Dios.
Con relación a la causa de mi situación actual, por El puedo jurar que jamás he tenido sentimientos de mal hombre, ni sentimientos de mal español. Si la fatalidad se pone en mi camino, yo la recibo con los brazos abiertos, y con resignación.
No quisiera ni un odio, ni un agravio tras de mí. Te aseguro que a mis enemigos mayores, les dedico, también, gran parte del día, mi pensamiento y mi perdón.
Si a vosotros-los que constituís el núcleo más cercano de mis cariños- os produjo algún daño o algún dolor, en alguna ocasión, mi carácter un poco extraño, perdonadme también. El cansancio, la fatiga del trabajo, quizás mi propio modo de ser, hizo que yo no llevase a casa, muchas veces la alegría que se debe a los demás.
Tus medallas me acompañan, y también me acompaña el pensamiento en Dios. Ten, por todos estos motivos, la más completa tranquilidad. De hoy, y de siempre, Mamá.
Y ahora a no sufrir nadie por mí, que es así como, en cualquier parte donde yo esté, se sentiría mi alma feliz.
Os besa y abraza a todos, y no os olvidará nunca, tu hijo Pepe.
Cándido Sánchez Rodríguez tiña 33 anos, era de Compostela e era ferreiro e membro do Ateneo libertario. Escribe este texto á familia o día que foi fusilado.
Coruña, 9 de marzo 1938
Queridos Padres y hermanos todos:
En estos últimos momentos me despido de todos vosotros y os dedico con muchos besos y abrazos todo mi cariño y al mismo tiempo os ruego a todos que veléis por mis queridos hijos y a la pobre Mercedes que la veléis y la respetéis siempre.
Queda con todos vosotros con toda e alma dedicándoos el último adiós en especial a mi madre santa y buena.
Camilo de Dios describe as condicións nas que estivo nos tres primeiros meses de chegar ó cárcere da Coruña no ano 1949
“Cando entras no cárcere, unha persoa cunha condena, é segredo de sumario. Non podes recibir visitas, nin podes escribir nin podes recibir correspondencia.Botas tres meses aislado, nunha celda que non da ao exterior, que non ten ventás e che acenden a luz un pouquiño pola noite, outro pouquiño á mañá e outro pouquiño ao mediodía para que comas dez minutos, e danche auga. Neses dez minutos tes que comer, lavar o prato e despois lavarte tu no prato porque non tes outro sitio. Nas celdas de aislamento, neses tres meses, non hai duchas nin nada. Despois si. O día que nos sacan da celda, envolvemos o petate: unha colchoneta, unha manta. Pos a manta tendida, fanche dobrar a colchoneta, atar as catro puntas e metes os zapatos, os calcetíns e toda a roupiña que teñas. Atas as catro puntas da manta con toda a roupa, colles a manta ás costas deica a nave de desinfección. Deixas quedar a colchoneta e tu volves desnudo para a celda. Á noite vas buscar aquelo… Un olor que non se para, porque claro, aquelo é tóxico, o vapor co que o desinfectaban”.
“A experiencia foi moi dura, non tiña a conciencia nin a a formación política doutros presos como Julio Aneiros, Pillado ou Amor que eran líderes curtidos. Eu non era do PC e non tiña ese apoio”
Xosé Piñeiro Arnoso, CCOO, cárcere no 1974 con 20 anos
realizado a partir de: BLANCO CARBALLO, Antonio : Biografías obreiras de Ferrol (vol II). Fundación 10 de Marzo, Compostela, 2012.
“… (Recuerdo….) cuando en la cárcel de A Coruña, a pesar de sus dolencias físicas, fruto del disparo en los sucesos del 72, lo que llevó a nuestro compañero Rafael Pillado a solicitar del director de la prisión autorización para poder dormir en la misma celda que Julio Aneiros , porque a veces, sus dolencias le producían mareos, incluso en ocasiones hasta llegar a perder el conocimiento.
A pesar de esas dolencias, jamás lo vi irritado; al contrario, siempre pendiente de los demás, dándonos ánimos. Jamás se dedicó a sí mismo: era un ejemplo para todos, por la abnegación y la firmeza de sus convicciones, que uno echa tanto de menos ahora, incluso en la llamada “izquierda”.
Leonardo Dopico Vázquez – Exdirixente do PCG
VVAA: Julio Aneiros: la lucha imprescindible. Fuco Buxán Edicións Embora, 2004
Contaba Manuel Cruz, de Corme, preso no 1945 por axudar á guerrilla, que a comunicación no cárcere facíase por morse: “petaban nas tuberías, porque alí no cárcere había moitos telegrafistas dos barcos”. Os condeados a morte estaban en celas separadas. Sabían cando os ían matar polos sinais acústicos. Despois por morse dixenralle que Manolito Bello conseguíu que o mataran vestido con uniforme do exército guerrilleiro.
Conta Luís Costa, preso dende o ano 36 ano cárcere da Coruña, as dificultades para ter axuda de fóra e cómo agradecía a solidariedade externa. A maioria dos reclusos tiñan unha familia con dificultades económicas e moitos deles estaban tamén en prisión .
“De volta á celda atopei un cesto ó meu nome cunha magnífica centola, un cocido, tabaco e mistos. Aquilo era meu. Por ve primiera recibía algo como os outros preso e viña dalguén que non coñecía. Canta grandeza hai nestas pequeñas cousas .
Dos meu nunca recibirá nada. Eu sempre dicía que estaba moi ben e que recibía de todo. Que ía pedir se o meu pai levaba un ano no cárcere, os meus catro irmáns, eran meniños, o meu abó tiña oitenta anos e a miña probre nai non sabía como mantelos a todos. Os días de comunicación ía de Vilaxoan a Cambados a pé e descalza, dez kilómetros de ida e dez de volta. Con canta impaciencia o meu pai esperaría…. “
Enrique Pérez Martínez, 19 anos, poeta, cego. Escribe este poema mentras estaba preso no cárcere da Coruña esperando a pena de morte que foi conmutada pola de cadea perpetua. (Texto descuberto polo investigador Luís Lamela)
Debe estar conectado para enviar un comentario.