Recordo do alcalde

SI SC03672 - copia

Ana María Alvajar López Jean, filla de César Alvajar e Amparo López Jean familia emblemática da sociedade coruñesa e significativos republicanos, O pai César foi quen proclamou a República na Coruña e a nai era líder da Agrupación Republicana de Mujeres. Nun dos capítulo do seu  libro de memorias : Soltando Lastre en edicións do Castro, Ana María describe  estos momentos de horror na cidade:

En las cenas de gala que organizaba la Sociedad Filarmónica después de los conciertos que ofrecía su propia orquesta, mi compañero de mesa era el alcalde  de la ciudad D. Alfredo Suárez  Ferrín. Yo era una niña y no sabía que ese era un puesto de honor. Callada, con la timidez propia de mi edad y temperamento, aceptaba seriecita las atenciones de nuestro alcalde, que al final de la cena, campechano bebía siempre el champán que yo no tocaba  y cambiaba por un vaso de leche. Recuero, aun hoy, su afectuosidad  y su amable y bondadosa sonrisa….

Era amigo de mi padre y personaje familiar para mi. Por eso aquella mañana, iba yo mezclada en la riada de gente que caminaba por la carretera de la Torre para visitar a los que allí estaban : Entre ellos, el señor Suárez Ferrín merecía esta prueba de mi afecto. Pasábamos frente al campo de la Rata y un pequeño grupo se desvió curioso. Yo con ellos. Sobre la tierra seis manchas de sangre indicaban el sitio  donde otros tantos hombres habían sido fusilados aquella mañana. Un poco más allá, otros seis manchones daban cuenta de otras tantas muertes. Alguién removió con el pié unos trozos de masa encefálica. Seguir lendo

Alfredo Suárez Ferrín

O alcalde de Coruña:  o home a quen non querían matar

suarez-ferrinEran as catro da tarde do martes 21  de agosto de 1936 cando os militares o detiveron no seu propio domicilio, no número 27 de Riego de Agua. Pasou os seus últimos días no cárcere ata que se celebrou o xuízo, os días 26 e 27 de agosto, que o condenaría a pena de morte.

Agardando un indulto que nunca chegaría, foi fusilado o 31 de agosto no Campo da Rata. Os soldados decidiron errar o seu tiro ante tal horror;  foi o tenente do pelotón militar quen tivo que disparar.

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