Eduardo González-Moro y Cervigón

“Eduardo González-Moro y Cervigón nació en A Coruña en 1894. En junio de 1904 estudiaba en el Colegio General y Técnico y consiguió la graduación de bachillerato en el verano de 1908. Pasó después a estudiar Medicina en la Universidad de Santiago y en 1913 le concedieron prórroga de un año para ingresar en filas, y poder seguir los estudios y terminarlos.

Eduardo estuvo casado con Dolores Pujalte Díaz y residieron en los Castros, 18, y tuvieron dos hijos. Fue socio del Casino Republicano y vocal de la “Asociación Regional de Padres de Familia para la defensa de la enseñanza laica”. En marzo de 1931 se presentó como candidato a las elecciones municipales por la Federación Republicana Gallega, por el séptimo Distrito. Obtuvo acta. En marzo de 1932 fue elegido vocal de la junta directiva de la ORGA coruñesa y en septiembre siguiente designado miembro de la Junta Provincial de Beneficencia. En octubre de 1932 fue designado octavo teniente alcalde y presidente de la Comisión de Instrucción Pública. En mayo de 1934 ejercía de presidente de la comisión de Cementerios, pero pronto fue suspendido por el nuevo gobierno central, el del Bienio Negro, junto con otros compañeros republicanos de la corporación herculina.

Desde 1934 fue dirigente de Izquierda Republicana y a raíz de las elecciones de febrero de 1936 repuesto en su cargo en el concello herculino formando parte de la nueva Gestora municipal del Frente Popular. En julio de 1.936 era el séptimo teniente de alcalde y el día 9 de ese mes asistió a la inauguración, en representación del alcalde Alfredo Suárez Ferrín, de la biblioteca de la Sociedad Cultural Deportiva de los Castros, el último acto institucional que se le conoce.

Eduardo González Moro fue encarcelado en los primeros momentos del alzamiento militar. Tiempo después de quedar en libertad, la Guardia Civil lo puso en busca y captura y fue detenido el 9 de julio de 1.937 por un guardia municipal, Manuel Uzal Montero, que lo identificó caminando por la calle de San Andrés y lo siguió disimuladamente. Cuando subía a un tranvía con destino a Sada fue detenido y entregado en el cuartel de la Benemérita.

Con posterioridad fue procesado, acusado de rebelión militar (Causa 955/37), y condenado a la pena de prisión de 12 años y un día. Tiempo después de salir de prisión, falleció en A Coruña el 17 de marzo de 1945. Tenía 50 años y una muerte prematura en todo caso. Los años de cárcel, y las miserias en ella vividas, le pasaron factura”

Texto publicado por Luís Lamela

(Imagen: Inauguración de la biblioteca de la Sociedad Cultural Deportiva de Los Castros)

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