Loita pola libertade dos presos

“Empecei a traballar con quince anos nunha compañía auxiliar de ASTANO. Tíñamos moitos conflictos laborais, porque se traballaba con elementos de moita toxicidade.. Políticamente as consignas estaban moi definidas e os obxectivos estaban claros, pero antes tivemos que empaparnos de cultura e de formación política . Polo que máis loitabamos era pola libertade de Pillado, Amor e Riobo( lideres sindicais de CCOO presos)”

Xosé Piñeiro Arnoso, CCOO, cárcere no 1974 con 20 anos

De: BLANCO CARBALLO, Antonio e BUSTABAD HERMIDA, Lorena: Biografías obreiras de Ferrol (vol I). Fundación 10 de Marzo, Compostela, 2011.

Entrada no cárcere

si chainlink-832260_960_720“Ingresé en la cárcel, como digo. Se trataba ya de un territorio conocido.

Pero lo hacía ahora en una situación nueva, tras unos acontecimientos cuya noticia estaba recorriendo el mundo: las manifestaciones de condena al régimen franquista por su crimen se sucedían en los cuatro puntos cardinales.

La idea preconcebida al entrar era que me encontraría a muchísima gente que, en otras circunstancias, no hubieran estado presentes.

Se hacía palpable que se había producido una enorme redada.72 rafael pilladoComo en ocasiones anteriores, tras el registro de mis pertenencias, se me confinó en una de las celdas de “periodo”. Si, en las anteriores circunstancias, permitieron que uno de los presos políticos que ya estaban allí nos viniese a saludar, en esta ocasión fueron varios los que formaban el comité de recepción: nos trajeron toda clase de víveres y algunos libros para leer.

 

La compañía no podía ser mejor: ¡estábamos en familia…!”

De: PILLADO, Rafael : Latidos de Vida y de Conciencia. Ed. Fuxo Buxan, Ferrol, 2012

A axuda no exterior, as comida e o reparto

si carcerecoruña Mada Carballeira (14)

“El sistema que utilizamos con la alimentación era el siguiente: recibíamos la comida de la cárcel; seleccionábamos la que estaba en mejores condiciones y prescindíamos de aquella que nos parecía bazofia (el llamado “filete ruso”, por ejemplo). Lo segundo abundaba más que lo primero. A la que considerábamos aceptable, le agregábamos parte de la que disponíamos procedente de la familia y amigos.

Cuando los envíos de víveres escaseaban, no nos quedaba más remedio que consumir el menú carcelario.

Es de justicia constatar que, a lo largo del tiempo de nuestra estancia allí, la solidaridad material desde el exterior fue magnífica.

Todas las familias y bastantes amigos contribuyeron, en la medida de sus posibilidades (y aun haciendo sacrificios), al bienestar entre rejas.
En mi recuerdo figura aquella fiambrera de plástico, que aún conservo; mi familia nos la hacía llegar llena de nata con fresas. Resultaba emocionante sentir tanto afecto asistiéndonos desde el otro lado de los muros.

Creo que todos engordamos. En mi caso, pese al ejercicio gimnástico que practicábamos cada mañana, llegué a reventar un pantalón de pana que me habían traído: hubo de ser reparado en varias ocasiones”.

De: PILLADO, Rafael : Latidos de Vida y de Conciencia. Ed. Fuco Buxan, Ferrol, 2012

Condicións no cárcere

“Na cadea había unhas condicións moi boas para os presos políticos, era o fruto dos compañeiros que tiñan pasado por aí como Julio Aneiros ou  Rafael Pillado, coas súas reivindicacións e folgas de fame”.

José María Freire Piñeiro, preso no ano 1974

BLANCO CARBALLO, Antonio e BUSTABAD HERMIDA, Lorena: Biografías obreiras de Ferrol (vol II). Fundación 10 de Marzo,Compostela, 2011.

Xente que había no cárcere

No ano 1973 Leonardo Dopico foi detido pola Brigada Político Social en Ferrol e ingresou no cárcere da Coruña, alí reencontrouse con Bernado Bastida, o vello Loureiro, Rafa Pillado e Julio Aneiros. “estabamos en celas individuais pero como Julio Aneiros sufría mareos, secuelas do balazo no pulmón,  pedímoslle  ó director  que nos deixase meter outra cama para que non estivese só e accedeu. A inmensa maioría de presos eran do Partido Comunista(PC). Tamén había un do Movemento Comunista (MC) e dous estudiantes de Ferrol de Liga Comunista Revolucionaria (LCR). A monotonía do cárcere paliábase coas informacións que Rafael Pillado conseguía a través dunha pequena radio, escoitando a Radio Pirenaica. O avogado laboralista Rafael Bárez tamén os informaba dos acontecementos cando ía visitarlles, e en ocasións, os avogados pasaban documentos nunha carteira de doble fondo”.

Leonardo Dopico Vázquez. Responsable político do PC en ASTANO, preso no 73 na Coruña.

BLANCO CARBALLO, Antonio e BUSTABAD HERMIDA, Lorena: Biografías obreiras de Ferrol (vol II). Fundación 10 de Marzo, Compostela,  2011.

Descripción do cárcere

La prisión de A Coruña disponía de cuatro patios, separados por unas galerías, repletas de celdas en el bajo y en el primer piso, en forma de cruz. El que quedaba a la izquierda, según se entraba, correspondía a las mujeres, totalmente aislado de las instalaciones para hombres, aunque las leyendas carcelarias hablaban de visitas de ciertos personajes privilegiados (funcionarios y presos clase A) a este enclave. En el de la izquierda interior, se hallaban la barbería y otras dependencias auxiliares. En el de la derecha, deambulando todo el día, se amontonaban los presos comunes. Lo único que se les ofrecía en aquel recinto para integrarse a la sociedad, consistía en dar vueltas y más vueltas, sin otro quehacer que malcomer, realizar juegos de azar, recibir “cursillos acelerados” para circular con éxito por la senda del delito y pocas cosas más. Y por último, estaba el patio de la derecha según se entra, en cuyas dependencias, a nivel del primer piso, estaba instalada la enfermería. Dicho patio era el asignado a los presos políticos. Del mismo, sólo se salía de forma esporádica y para asuntos concretos: cortarse el pelo, buscar la comida que nos proporcionaba la prisión, recoger el vino que nos correspondía…”

Rafael Pillado: Latidos de Vida y de Conciencia. Ed. Fuxo Buxan, Ferrol, 2012