Carta a mis nietos: El culto a la violencia

WJMU_purificador_de_aire

Escrito de  Arturo Taracido Veira no que aboga polo pacifismo. Foi escrita nos últimos anos do franquismo e publicada na revista Almacén

El culto a la violencia

De unos años a esta parte, querido Heliodoro, se viene pregonando, como culminación y consagración de una práctica victoriosa, el culto a la violencia. Se arguyen en su favor —signo jubilar de estos tiempos— y se emplea como catapulta contra los contradictores potenciales o declarados, el argumento de que la violencia es también arma usual de los poderes constituídos.

No te dejes engañar. El culto a la violencia es uno de tantos pasos atrás que se marcan en los vaivenes humanos del camino de la civilización. Suponen en ella siempre un retroceso, cualquiera que sea el nombre glorioso que ostente como rótulo o el aparente bien que se le señale como fin.

Seguir lendo

Advertisements

desde Carabanchel

images

Unha das cartas que Jose Humberto Baena envía  desde o cárcere antes de ser fusilado en setembro de 1975. Reflexiona sobre a súa vida. Tiña 25 anos.

“..Galicia sigue siendo la zona de España con la renta más baja, con una pobreza enorme y en donde  la mayoría de los gallegos se ven obligados a trabajar en unas condiciones de salarios miserables, de toxicidad en la fábrica. Nos vemos casi como en una esclavitud: tan pronto haces una menor propuesta te despiden. Esto no pasa solo allá, en Galicia, sino también pasa aquí,( 1) pero más allí debido a la escasez de trabajo  que es mayor que en otras ciudades. Estos problemas yo los conozco desde antes de empezar a estudiar. Hice estudios de Bachillerato superior y he empezado la carrera de filosofía con dinero que me mandaban unos parientes pues mis padres no tienen dinero para pagarme eso. Pero durante el primer curso de Filosofía por participar en unas manifestaciones estudiantiles que había en Santiago en el año setenta, fui detenido y juzgado por el TOP y expedientado. Las manifestaciones eran por motivos estudiantiles y por desacuerdo con el rector de la facultad de Filosofía y Letras, sobre todo en la manera de dirigir el centro que era de un carácter completamente fascista. Las peticiones eran de una mayor participación democrática. Peticiones que aun se siguen haciendo.

En este proceso salí absuelto. Era el año 1972 porque tardaron dos años en hacer juicio. Estuve un mes en la cárcel, estuve en las comisarías de Vigo y Santiago y en la cárcel provincial de la Coruña. En aquella época empecé a tener inquietudes políticas que eran sólo unas inquietudes democráticas  y que luego empecé a politizarlas en contacto con la vida. No sólo con los compañeros de la Universidad sino con mi familia que es pobre, con mis vecinos que son todos obreros en contacto con la realidad que vivía.

Seguir lendo